Hija mía la vida nos separo, escuchar flamenco se nos terminó.
Una guitarra suena
en la madrugada
sus cuerdas
me recuerdan
tu cara
que es de veras
guapa guapa
pa que no pase nada
y ten vengas conmigo
¿ que a donde te voy a llevar
a darte una vueltecita
por la muralla real.
Cantaba mi hija
y yo la escuchaba
por la calle
pasaba
una ambulancia
y el cuartel de la policía
rebosaba
de guardias
¡ que felicidad la mía ¡
pensaba
mientras me comía
una ensaimada
¡ alegría alegría ¡
que estoy en mi casa
sitio seguro
donde los haya
aquí mi refugio
aqui mi alma
encuentra su reposo
entre estas paredes blancas.
¡ Pues nó ¡
fuera casa
y fuera hija,
las dos lagartijas
a la mierda
pensó la princesa
mientras les escupia.
Ellas llorando se fueron
por la cuesta abajo
con destino al matadero
que las estaban esperando
alli con un cuchillo de campo
pa hacerlas picadillo
que muy bien se lo estaban pasando
y no quiere el dinero
que escuchen a Camarón
¡ se terminó ¡
tu madre al psiquiatrico
y tu a Madrid
que yo pueda vivir
que mi felicidad
está en eso,
en no veros juntas
bajo el mismo techo

colgaita dijo
Dicho y hecho.
16 Junio 2009 | 11:14 AM